La elección debe basarse en el precio que esté dispuesto a pagar y en la rapidez de carga que necesite.

Normalmente, cargar en un cargador doméstico será más lento pero más económico, especialmente si programa la recarga por la noche. Es la opción ideal para el uso diario.

Cargar en un punto de la red pública o privada será más rápido, aunque generalmente más costoso. Es la mejor alternativa en viajes o cuando necesita recuperar autonomía en poco tiempo.

Con la App y la tarjeta Go.Charge puede combinar ambas opciones: cargar en casa y acceder a miles de puntos de recarga cuando esté fuera.